18 abril 2011

Falleció mi Jack Ury particular... ¡Adiós abuelo!

Como muchos sabréis, este año falleció JACK URY, el jugador con más edad del Main Event de las WSOP. El año pasado, en el que tuve el privilegio de estar en Las Vegas para cubrir el torneo para Poker10.com, le hice unas cuantas fotos...

En ésta, se le ve, encorvado, a punto de empezar una de las jornadas del torneo, y le pillé rascándose la pierna como si fuera un chaval consumido por los nervios de la acción del Main.

Jack no veía por uno de sus ojos, y era sordo de un oído...




...por ello, siempre tenía sentado detrás a su nieto, que es el zagal de aquí a la izquierda.

El pobre se tenía que "chupar" horas y horas de torneo... viendo cómo jugaba Jack y también para ayudarle.

Cada rato, en función del VPIP de su abuelo, se tenía que levantar para cantarle las cartas, la cuantía de las apuestas, las acciones de los rivales, e incluso despertarle. El chico tenía muchísima paciencia, pero pese a que un par de veces crucé la vista con él y traté de transmitirle mi ánimo, se mostraba un poco cansado de estar allí, hasta que Jack era eliminado y le dedicaban un "speech" y un aplauso de homenaje por su participación.


Pero en 2010, Jack dejó su asiento vacío en una de las jornadas finales del evento. Le hice esta foto a su silla vacía, con las fichas en posición, pero con el papel de jugador y la bolsa de su stack encima de la silla.

Le pregunté a uno de los "floor" de las WSOP si sabía qué le había pasado, pero no sabía si había desechado el seguir adelante por lo exiguo de su stack en ese momento, o si había tenido algún problema de salud.

El señor se preguntaba, como todo el mundo, si no le habría pasado algo... Estaba claro que ese era el día en el que iba a ser eliminado, y se perdió el particular homenaje que siempre le hacían. Las ciegas repartieron su stack, sin que pudiera hacer su push final.

<< Aquí, la foto del "papelote" de Jack, con su nombre, stack y asiento escrito.
Y... bueno, me he acordado de Jack Ury hoy porque ayer mi abuelo materno, José María Fortes, se quedó sin stack, tras participar en el torneo de la vida durante casi noventa y cuatro años. Le hice la foto que sigue a continuación hace ya bastante tiempo, cortando leña, boina en ristre, en la parte de atrás de su casa en Beariz (Orense).
Ríanse Uds. de los "trontzolaris" vascos...
Mi abuelo era muy frugal, fibroso y muy sanote. Siempre nos sorprendía desayunando las sardinas de hace tres días, mezcladas con leche y galletas, o engullendo bistecs fríos, fritos el día anterior, mezclados con fruta. Supongo que ese tipo de mezclas, combinado con el par de vasos de vino diarios que trasegaba, son el secreto de su extrema longevidad.

Aquí debajo está con su señora, mi abuela Sara, y mi hermana Paola (la madre las futuras promesas del poker). Obsérvese de nuevo el uso de boina en cualquier circunstancia o evento.

Aquí debajo, una foto que me hice con él hace un mes. Ya se le ve un poco más flojo, y me hice una sesión de fotos con él, porque, de algún modo, percibíamos que su llama se iba apagando. Un rato antes, tuve que pasarle yo las páginas del periódico que se leía todos los días.
Y... bueno, hace quince días aproximadamente, se le rompió la cadera, y hubo que llevarlo al hospital. El cuerpo le fallaba (comía ya muy poco, y entró en el sanatorio con una úlcera gástrica y la cadera rota), pero tenía la mente muy despierta. Le acompañé una noche en la habitación, y le puse el periódico delante varias mañanas, para que leyera todo, de cabo a rabo. Murmuraba, tras cada página, que "todo es puro cuento" y que los políticos "son todos unos ladrones"... ¡¡LOL!!

Las enfermeras alucinaban con él, porque leía todo sin gafas y con noventa y pocos años... No en vano, era la segunda vez en su vida adulta que estaba en un hospital (la otra vez fue por un ictus cerebral del que no le quedó ninguna secuela).

Mi abuelo fue extremadamente paciente hasta el viaje final que ha emprendido, y siempre, siempre, pidió todo por favor y no se olvidaba de darnos las gracias por todo. Era un hombre bueno, básicamente, y me dedicó esta sonrisa como una catedral cuando le pedí una pose feliz hace unos días:

Me he atrevido a llamarle mi "Jack Ury" particular porque fue un jugón nonagenario como el de las WSOP, (pese a que abominaba de los juegos de azar) y era un puñetero crack jugando al dominó (otro juego de información incompleta en el que prima la habilidad sobre el azar). Mi abuelo se sentaba a jugar al juego de las 28 fichas, y ya empezase siendo mano o siendo el "postre", sabía en la segunda ronda todas las fichas que llevaban el resto de jugadores.

He perdido a un gran coach de dominó, un juego al que me gusta echar una partida de vez en cuando, pero creo que en el torneo de poker que es la vida, parte de su stack de fichas ha pasado a formar parte del mío, al enseñarme que ser buena persona, ser educado y amable, deja un recuerdo imborrable en todos los que te rodean y conocen.

Abuelo, allí donde estés, has de saber que siempre estarás vivo para todos los que formamos parte de la familia que sacaste adelante. ¡Buen viaje! :)








3 Comentarios:

  1. Qué lindo y emotivo homenaje, Jorge. Un fuerte abrazo, amigo. Juan Carlos Barros

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  2. Un abrazo, chavalote ¡Qué crack tu abuelo! Quédate con los buenos momentos. A esas edades ya se sabe, pero dentro de lo malo por lo menos conservó la cabeza hasta el final. Fíjate en tí y en mí, que a nuestra edad ya no la tenemos :)
    Extiende el abrazo a a la family.

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  3. Muchas gracias Juan Carlos y Perico, os mando a ambos un gran abrazo. Mi abuelo era un crack y un hombre muy especial, y los dos encajáis en esas categorías. Gracias de nuevo! :)

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