22 abril 2011

Poker Black Friday "colaterall damages" y... ¿vuelven las aguas a su cauce?

A veces hay posts que "te llegan al alma"; y, como muestra, un botón: he traducido entero uno...


"The End Of The (Poker) World As We Now It", que escribió "Change100" [una blogger conocida en PokerNews como "Nicole Gordon" (traduje bastantes textos de ella)] en su blog "Pot Commited".

Es una elegía por el Black Friday, escrito en las primeras horas de "shock", acorde con la sensación que debió de dejar en Estados Unidos todo el tema. Sin más, el post:

"Me embarqué en un avión en Hartford, Conneticut ayer por la mañana, y llevaba puesta una camiseta de PokerStars, llevaba una bolsa de PokerStars,
y acababa de completar una semana de trabajo en el PokerStars NAPT Mohegan Sun. Estaba esperando el vivir unos cuantos días libres antes de pasarme dos semanas escribiendo para PokerStars, y probablemente me habría pasado un buen rato “grindeando” algo de pasta en PokerStars (y en Full Tilt). Mientras me sentaba en mi asiento en el avión que me llevaría, en medio de una tormenta, hasta Chicago, donde tendría menos de media hora para cambiar de avión, gracias a un retraso en nuestra salida, eché un vistazo a mi e-mail y a mi cuenta de Twitter.


El mundo se estaba terminando. El fin del mundo había llegado. Al menos, el mundo del poker online.


El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acababa de echar de su trabajo a miles de estadounidenses, incluído yo mismo. He crecido acostumbrada a vivir en la cuerda floja, trabajando como freelance; sobreviví a la UIGEA, a la crisis de los medios, y a los recortes de presupuestos incesantes. Y ahora, cuando mi balance de situación financiero estaba bajo mínimos, conseguí “pinchar“ un torneo en vivo, y superar mi mala racha particular. Ahora, es probable que muera momificada bajo trámites burocráticos interminables antes de que pueda disponer de mi dinero, por no hablar del resto de mi bankroll, y de todo lo que he ganado desde entonces. Es más dinero que todo el que he tenido junto en mis 33 años de vida. Y “mi gobierno” no solo está confiscándome ese dinero, sino cargándose mi medio de ganarme la vida, porque piensa que es mejor que ellos decidan por mí.


¿Y dónde está mi indemnización por quedarme en el paro? ¡Ah, sí! No me darán ninguna, y tampoco a los miles de personas que acaban de perder su única fuente de ingresos, gracias a nuestro "Estado-Niñera", que no para de crecer. Y ha sido todo un detalle por su parte el esperar hasta el 15 de Abril, cuando la mayoría de nosotros ya habíamos pagado nuestros impuestos, derivados de esos ingresos ganados con nuestro sudor. Tal y como mi amiga Erica Schoenberg escribió en Twitter poco después del anuncio — “Debería poder fumarme un porro, abortar, casarme con una chica, y jugar al poker online si quiero. Dejad de decirme qué debo hacer con mi dinero o con mi cuerpo. Que os follen.”


Amén, hermana.


Cuando aterricé en Chicago, intercambié un aluvión de e-mails entre Pauly y yo, para ver si podría sacar los fondos de mi cuenta de Stars desde Perú, donde está cubriendo el LAPT de Lima. Ni de coña. Aunque confío en que Stars y Tilt harán las cosas bien de cara a los jugadores, y veremos cómo los saldos de nuestras cuentas volverán a nuestras manos en el futuro, será un proceso de meses, si no más aún. No se trata de dinero con el que iba a vivir. Se trata, esencialmente, de los ahorros de toda mi vida.


Tras un “sprint” en el areopuerto de O'Hare, cogí mi vuelo de conexión a Los Angeles. Extrañamente, por primera vez en seis meses, no había cola en la puerta. Parecía ser una ironía del destino, o del Universo, diciendo “Ahí tienes, cariño; perdona. Tu vida está completamente jodida ahora mismo”. Me acomodé en el asiento 5A, al lado de Joe Giron, el mejor fotógrafo del mundo del poker, y nos tomamos unos whiskies. Necesitabamos olvidarnos de todo un rato y desconectar. Sin wifi en el avión, estábamos totalmente “desenchufados”, a unos cuantos kilómetros de altura. Nos tomamos unas gambas, pollo con pasta, y ese helado de crema “sundae” que todos los de clase turista miran con envidia. Era plenamente consciente de que podría ser la ultima vez que podría hacer algo así en un vuelo pagado por PokerStars. Joe se puso a ver “The Office”, mientras que yo veía un episodio de “Survivor”.


Ya sabemos quiénes serán expulsados, la suerte está echada.


Eché un vistazo por la ventanilla, y las Montañas Rocosas se veían con claridad. Grandes, majestuosas, y con nieve en la cima. Impresionante. Yo ya he caído por acantilados muy duros antes, y siempre me las he arreglado para volver a remontar. No podía ver en ese momento una vía por la que volver a subir esta vez, al menos en lo relativo al poker, y por lo menos no en eI futuro previsible más cercano. Lo mires por donde lo mires, yo salgo perdiendo. Todo el mundo en la industria pierde, ya sea dinero, una manera de vida, la libertad para hacer lo que amas, o incluso el poder vivir en el país al que prometías lealtad cada mañana en el colegio. Los profesionales del online ya están hablando de irse a vivir a Europa, a Canadá, o a cualquier sitio en el que los “Nanny States of America” (los “Estados Niñera de América”) no puedan  meterles mano. Los hombres y mujeres que podían pasar más tiempo con sus familias gracias a la libertad que brindaba el poker online estarán ya desempolvando los currículums para enfrentarse al peor mercado laboral que ha habido en Estados Unidos en los últimos ochenta años.


Pero, por extraño que parezca, a medida que de las montañas pasábamos al desierto, me encontré sumergida en una extraña sensación de paz. Cada vez que he rodado por una colina abajo, he encontrado algo mejor. Hollywood me tiró al vació desde un alto edificio de Wilshire Blvd., y encontré así el amor de mi vida. La UIGEA me costó mi trabajo casi cuando acababa de empezar en Party Poker, y aún así acabé viajando por el mundo adelante para otros clientes. Uno de esos clientes me despidió sin contemplaciones, y eso me llevó al camino que me hizo conseguir no sólo mi mayor victoria en vivo, sino a retomar proyectos por escribir con los que hacía tiempo que llevaba batallando. Y espero que esta caída actual desde otra parte de mi montaña particular hará que los termine.



Tengo la suerte de tener un compañero que vio toda esta auténtica tormenta de mierda llegar desde lejos hace tiempo, y nos ha preparado a ambos bien para ello. Mucha gente no es tan afortunada como lo somos nosotros. La vida continúa, el poker online seguirá adelante, cuando la industria, finalmente, decida qué gente merece la pena. No me importa ahora mismo, para nada. Me rendí hace mucho tiempo ante la política. Entiendo quién maneja realmente los hilos del poder en este país, y no es el presidente, el Congreso, o cualquiera que esté en un ente público. Son los intereses de las empresas más poderosas, y toda la industria del poker en los Estados Unidos y todo aquel que se gane la vida es ahora un daño colateral de la guerra que hay en marcha entre los casinos “reales”, los operadores de juego online, y el gobierno federal.


Era ya invierno cuando me fui de aquí hace dos semanas. Y ahora ya hace bastante calor. Mi novio aún está en Perú, y le hecho de menos muchísimo. Y ya que no puedo sentarme a jugar un super-turbo SNG para liberar un poco de vapor y soltar presión, puede que incluso salga por ahí."


"Change100" se muestra muy lacónica y derrotista, pero me gustó el texto.


Desde mi perspectiva liberal de la economía y la política, no estoy de acuerdo con ella a la hora de achacar el porqué de las cosas a los "powerful corporate interests". Hemos de recordar que los empresarios no pueden cambiar ni una coma de un texto legal. Ni una. Por supuesto que las empresas juegan a saco a la hora de competir...


Pero son los políticos los que se corrompen, en última instancia, ante aquellas empresas que quieren librar sus guerras en campos de batalla que no les corresponden (léase "pasillos del Congreso" y demás cloacas llenas de burócratas).


Esos "hilos del poder" son efectivos sólo cuando la casta política es mediocre y está a la venta. (Lo malo es que esto es lo más común). Pero bueno, esto es otro tema.


Mientras escribo esto, parece que los dominios vuelven a estar operativos (ver Poker-Red y Poker10) y que todo podría volver a "ser normal". Habrá que seguir viendo qué ocurre, y no hacer predicciones a la primera de cambio. Muchos jugadores lo habrán pasado mal, pensando en qué hacer y en qué podría pasar con su saldo en las salas afectadas... por lo que los análisis a toro pasado de aquellos que creen que todo ha terminado, o de aquellos que se han reído de algún conocido preocupado por el tema, son de traca.


Sigamos remando... Ante los vaivenes de esta joven industria, todo aquel que pretenda seguir en el poker a largo plazo debería reforzar sus reglas de bankroll management. Los políticos siguen ahí, acechando para llevarse su cacho del pastel, y no permitirán que éste circule por delante de sus narices sin llevarse sus miguitas. No pongamos todos los huevos en la misma cesta, y tengamos siempre un plan B, por si acaso... Mientras esos señores "legislan", como un elefante en una cacharrería, todos estamos sujetos a sus veleidades.

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comenta lo que quieras; y sé correcto, por favor.